Por qué se ha de regular el sector financiero no bancario

 

Las BigTech han desarrollado servicios que aportan gran valor añadido a sus negocios, especialmente el integrar sistemas de pago y facilitar financiación para sus productos. El objetivo de estas instituciones financieras no bancarias, especialmente las tecnológicas, es facilitar la experiencia del usuario, no transformarse en bancos.

Sin embargo, asumir el pago y el crédito implica acceder de pleno derecho ─y obligación─ al sector financiero, con todas sus consecuencias.

En ese contexto se entiende que Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo, ha argumentado que es necesaria más regulación para este tipo de empresas, una “supervisión más activa” a la altura del riesgo, cada vez mayor, que asumen. También ha explicado que es precisamente el hecho de estar sujetas a regulaciones “más ligeras” lo que les permite “asumir más riesgos”.

Lo mismo reclaman los directivos de banca y la patronal bancaria, la Asociación Española de Banca (AEB). En palabras de la presidenta del Santander, Ana Botín, “las fronteras entre sectores y mercados se han diluido”, por lo que sería más conveniente regular en función del tipo de actividad y no por el “tipo de instituciones financieras”, como explica que sucede en la actualidad el presidente de la AEB, José María Roldán.