Las multinacionales reclaman una mejor regulación a España

Las multinacionales reclaman una mejor regulación a España

Las multinacionales reclaman una mejor regulación a España 1200 840 Foro Regulación Inteligente

La asociación empresarial Multinacionales con España y la consultora EY han elaborado un estudio sobre el impacto favorable que tiene la regulación inteligente en la evolución de la inversión. El citado trabajo recalca la importancia de la buena regulación como “una política estratégica que tiene como objetivo mejorar y simplificar el entorno regulatorio, de manera que permita una estabilidad normativa, un marco jurídico seguro y de calidad, así como una regulación necesaria, apropiada, proporcionada, transparente, accesible, eficaz, eficiente y simple”.

El estudio considera que la regulación inteligente “tiene dos facetas, la formal y la de los contenidos”. Mientras que lo segundo tiene que ver con el cultivo de un entorno de libertad económica y libre empresa, lo primero está marcado por elementos y rasgos como la previsibilidad, la simplicidad, la reducción de cargas, la participación del sector privado en la redacción de las normas y las evaluaciones previas (ex ante) y a posteriori (ex post) del impacto asociado a las regulaciones”.

El informe destaca que “tanto la estabilidad política como la regulación inteligente, son factores que impactan positivamente en las decisiones de localización de las inversiones extranjeras, por su vinculación con el clima general de negocios de cada jurisdicción. Adicionalmente, es un principio cuya aplicación práctica tiende a mejorar el incentivo a la actividad empresarial, reduciendo los costes innecesarios y contribuyendo a minimizar los obstáculos a la adaptabilidad y la innovación, promoviendo una mayor actividad económica general”.

En sentido contrario, “las malas prácticas regulatorias suponen una pérdida de oportunidades de crecimiento. Erigiendo barreras innecesarias y desproporcionadas a través de marcos normativos complejos y cambiantes y mediante la existencia de duplicidades y la fragmentación del mercado se afectan negativamente a la capacidad de crecimiento y a la competitividad empresarial”.

Así, el documento considera que “España destaca por su abundante producción normativa, que se desarrolla por los diferentes niveles administrativos (nacional, autonómico y local), creando un marco regulatorio que se suele considerar excesivamente oneroso para los operadores económicos, por su dispersión y complejidad. Una regulación compleja como la española tiene un impacto negativo sobre la producción, al incrementar los costes derivados del cumplimiento regulatorio y fragmentar artificialmente el mercado”.

El estudio considera que “España presenta una clara debilidad en materia de evaluación normativa ex post, campo donde existe margen para la mejora, dado que no se efectúa una revisión sistemática de los principales textos, una vez que se han aprobado y se han aplicado, por lo que se pierde la ocasión para depurar normas, concordarlas y para mejorar los aspectos sustantivos que peor están funcionando.

También existe la posibilidad de mejorar la evaluación normativa ex ante, así como la participación empresarial y ciudadana en los procesos legislativos, en aras de involucrar a los sectores afectados y con ánimo de aumentar la previsibilidad de las normas. Intensificar esfuerzos en estos campos permitiría mejorar tanto el clima general de negocios como su percepción para los decisores de inversiones extranjeras directas”.

El informe completo puede descargarse pinchando aquí.