España, el octavo peor país de la OCDE en competitividad fiscal

La recaudación de impuestos acarrea costes económicos que golpean la creación de riqueza. Dicho impacto puede aminorarse con el diseño de reglas claras y sencillas que garanticen un tratamiento neutral a las empresas y los trabajadores. Eso es lo que pretende medir el Índice de Competitividad Fiscal, elaborado por la Tax Foundation de Estados Unidos y difundido en España por Foro Regulación Inteligente.

Esta publicación estudia cinco grandes áreas (Impuesto de Sociedades, Impuesto sobre la Renta, IVA, Impuestos sobre la Propiedad y Tratamiento de Rentas Internacionales) a través de cuarenta variables distintas (tipos, tramos, deducciones, exenciones, plazos de pago, regímenes especiales…).

Estonia logra la mejor clasificación de toda la OCDE. También destacan países europeos como Austria, Finlandia, Letonia, Países Bajos, República Checa o Suecia. Muchos de ellos recaudan más ingresos fiscales que España a base de mantener un sistema tributario más competitivo y eficiente.

España aparece en el puesto 27 de la tabla. Por detrás de nuestro país solo figuran México, Grecia, Israel, Chile, Portugal, Polonia, Italia y Francia. En el caso de que se aprueben las medidas impositivas anunciadas por el Gobierno para 2019, España caería un puesto más en el ranking.

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