Cuando la subida del IVA a las bebidas azucaradas pone a todos en contra

El borrador de propuesta de presupuestos generales del Estado que ha presentado el Gobierno a Bruselas confirma el anuncio hecho vía Twitter por el Ministerio de Consumo el pasado 30 de septiembre: el Ejecutivo proyecta subir el IVA del 10% al 21% a las bebidas azucaradas y edulcoradas.

Así lo contempla el Plan Presupuestario presentado ayer por el Gobierno español a la Comisión Europea. El Ministerio de Consumo adelantó la subida impositiva tras publicitar el Estudio Aladino 2019 sobre Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España, en el que se asegura que la obesidad infantil afecta al 23% de las familias con rentas más bajas, mientras que apenas al 11% en aquellas con más recursos.

https://twitter.com/consumogob/status/1311247557339869184?s=20

Sin embargo, la medida ahora confirmada ha levantado en armas a todos los sectores. Tanto las patronales como los usuarios han criticado el anuncio, que se produce en un momento en el que el sector hostelero sufre uno de los mayores embates de la crisis derivada del impacto de la pandemia del COVID-19.

Así, la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) y la Asociación de Bebidas Refrescantes (ANFABRA) han criticado la medida, señalando que tiene un afán meramente recaudatorio y un marcado sesgo ideológico. Además, ambas organizaciones empresariales apuntan que los principales afectados serán los sectores más desfavorecidos de la sociedad y señalan el impacto que dicha medida tendrá en el sector de la hostelería, que lleva tiempo pidiendo rebajas fiscales a imagen y semejanza de las llevadas a cabo en otros países de Europa.

Por su parte, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha afirmado que “es una medida hoy por hoy cuestionable dada la creciente precariedad de muchas familias” y considera que, “si lo que se pretende es luchar contra el sobrepeso y la obesidad, debe priorizarse la bajada del IVA a los alimentos saludables“. De hecho, aboga por una rebaja del 4% al 0% a los alimentos frescos a granel, la leche, los huevos, el aceite de oliva virgen o el pan integral, y señalan que es algo que ya se contempla en Irlanda y Reino Unido.