Políticas de desregulación: un análisis del desempeño en 2025

Políticas de desregulación: un análisis del desempeño en 2025

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Un nuevo informe del think tank estadounidense American Action Forum concluye que 2025 fue el año más desregulador registrado en Estados Unidos. Según el análisis elaborado por el director de política regulatoria Dan Goldbeck, las agencias federales aprobaron medidas que generaron 129.700 millones de dólares en ahorro regulatorio neto y redujeron en más de 50 millones de horas las obligaciones de papeleo administrativo para empresas y ciudadanos. El estudio subraya el fuerte contraste con el último año de la Administración Biden, que había registrado el mayor coste regulatorio de la serie histórica.

El informe señala que el cambio se explica en gran medida por la reactivación del programa de “presupuesto regulatorio” impulsado por la Casa Blanca a través de la Orden Ejecutiva 14192, que busca limitar la aprobación de nuevas cargas regulatorias y promover la eliminación de normas existentes. En 2025 se aprobaron 40 acciones desreguladoras frente a solo 3 regulatorias, generando más de 140.000 millones de dólares en ahorro estimado. No obstante, el propio estudio advierte de que buena parte del efecto agregado procede de dos grandes decisiones regulatorias, entre ellas la revisión de las obligaciones de reporte sobre beneficiarios finales y la derogación de estándares mínimos de personal en centros de cuidados de larga duración.

Más allá de estas medidas concretas, el informe apunta a que la política regulatoria estadounidense podría entrar en una fase de cambios más profundos. Durante el primer año del segundo mandato de Donald Trump se emitieron 225 órdenes ejecutivas, la cifra anual más alta desde 1942, y se impulsaron reformas para acelerar los procesos de revisión y eliminación de regulaciones. Además, varias propuestas regulatorias actualmente en tramitación podrían suponer reducciones adicionales de costes regulatorios por valor de cientos de miles de millones de dólares, lo que sugiere que la actual agenda desreguladora podría intensificarse en los próximos años.