📈 La inmigración sostiene buena parte del crecimiento del empleo, pero no necesariamente de la productividad. Un nuevo informe de Foro Regulación Inteligente (FRI), Papeles para trabajar, señala que la población nacida fuera de España ya supone el 19,6% del total y que alrededor del 63% del empleo creado en los dos últimos años ha sido ocupado por extranjeros o personas con doble nacionalidad. Sin embargo, la productividad apenas ha avanzado un 1% en cinco años y el Banco de España atribuye a la inmigración una cuarta parte del crecimiento del PIB per cápita entre 2022 y 2024, con un efecto negativo sobre la productividad por hora.
👷 El problema central es la baja calidad de parte de la integración laboral. La tasa de paro de los nacidos en África alcanza el 25%, frente al 8% de los nacionales, mientras que la tasa de cotización de los extranjeros se sitúa en el 55,7%, doce puntos por debajo de la española. Además, seis de cada diez trabajadores no comunitarios están sobrecualificados para su empleo —la peor cifra de la UE— y unos 35.000 profesionales esperan todavía la homologación de sus títulos.
💶 FRI reclama hablar también del impacto fiscal y de la capacidad de absorción del país. El informe subraya que los salarios medios de africanos y latinoamericanos rondan los 18.000-19.000 euros anuales y que el riesgo de pobreza alcanza al 47,8% de los extranjeros extracomunitarios, frente al 11,8% de los españoles. Ante la ausencia de estadísticas oficiales españolas comparables, el think tank propone publicar cada año datos sobre contribución fiscal, inserción laboral y utilización de servicios públicos por origen, siguiendo modelos como Dinamarca o Países Bajos.
🚧 El informe plantea regularizaciones condicionadas. Considera necesario resolver a corto plazo la situación actual, con cientos de miles de personas en situación irregular, pero defiende acompañar esta medida de un compromiso que suponga sustituir a futuro las regularizaciones masivas por vías ordinarias, individuales y vinculadas al empleo, reforzando asimismo el control fronterizo y ejecutando las expulsiones previstas para extranjeros condenados por delitos graves.
🚪 La receta se resume en “abrir la puerta de la legalidad y cerrar la de la irregularidad”. Para la primera, FRI plantea una ventanilla única de inmigración y empleo, gestión autonómica de permisos, homologación rápida de títulos, visados por puntos, migración circular y una estrategia de atracción de talento. Para la segunda, propone resolver la situación actual con una regularización que sirva como punto de inflexión, a partir de la cual no habría más procedimientos extraordinarios. Asimismo, defiende la utilidad de vincular las prestaciones a períodos mínimos de residencia y cotización, exigiendo integración cívica para la obtención de la residencia permanente, reforzar las expulsiones de quienes delincan y ajustar los flujos a indicadores como el mercado laboral, el stock de vivienda disponible y la presión sobre los servicios públicos.
🔗 El informe se puede descargar en este enlace.