Emiratos Árabes revisa o elimina el 90% de sus leyes y regulaciones

Emiratos Árabes revisa o elimina el 90% de sus leyes y regulaciones

Emiratos Árabes revisa o elimina el 90% de sus leyes y regulaciones 2560 1440 Foro Regulación Inteligente

De entre los distintos países de Medio Oriente, pocos han venido desarrollando una política económica tendente a potenciar el mercado como Emiratos Árabes Unidos. La última edición del Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage, correspondiente al curso 2025, situó a EAU en el puesto 23 de un total de 184 territorios analizados, a la par con Alemania o Lituania y muy por delante del número 53 del ranking en el que languidece España.

A nivel fiscal, EAU no aplica un IRPF, sino que se financia con un Impuesto de Sociedades del 9% aplicado a compañías con cierto nivel de facturación, así como con un IVA del 5%. La deuda ronda el 32% del PIB y el peso del gasto equivale al 24% de la producción anual. Aunque la libertad política es aún una quimera, su posición en el Índice de Libertad Humana es ya la quinta mejor de la región de Medio Oriente y el Norte de África, lo que sugiere ciertas mejoras.

En los cuatro últimos años, el proceso de modernización económica de Emiratos Árabes Unidos ha entrado en una fase de sofisticación técnica que trasciende la simple eliminación de leyes obsoletas. Así, durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos en enero de 2026, la ministra Maryam Al Hammadi detalló que el país ha completado una revision del 90% de sus leyes y normas, con ánimo de simplificarlas, mejorarlas y, en no pocos casos, eliminarlas.

Según explican las autoridades de EAU, esta agenda de desregulación es el cimiento de una nueva arquitectura institucional y está coronada por una estrategia que ha sido denominada Ecosistema de Inteligencia Regulatoria. La reforma se ha concebido como una transición de un código estático a un sistema dinámico.

La metodología central, presentada en Davos a través de un libro blanco oficial, integra el uso de inteligencia artificial para monitorear el impacto de las leyes en tiempo real y analizar el sentimiento público sobre su eficacia. El objetivo declarado es que, para el año 2030, el proceso de creación legislativa sea un 70% más rápido y el papeleo, ya reducido, se recorte hasta la mitad, permitiendo que las normas evolucionen a la misma velocidad que los modelos de negocio propios de la economía tecnológica del siglo XXI.

La efectividad de esta reingeniería regulatoria se refleja en su ascenso en los indicadores de que miden la apertura económica del país. De hecho, EAU lidera el Global Entrepreneurship Monitor desde hace cuatro años, de modo que se ha consolidado como el mejor ecosistema del mundo para emprender, por delante de Estados Unidos, Israel y otros países que tradicionalmente eran la punta de lanza de estas clasificaciones.

Las reformas han tenido un impacto directo en la prosperidad nacional. El crecimiento anual ha sido cercano al 8% en periodos recientes y la entrada de inversión extranjera directa ronda cifras anuales de más de 23.000 millones de dólares. El sector no petrolero, motor del crecimiento y la desregulación, ya representa la gran mayoría de la actividad económica, con el sector financiero como uno de sus principales vectores.

La apertura política, asignatura pendiente

No obstante, esta apertura económica contrasta con un marco de derechos políticos y civiles cerrado. Según informes de Freedom House de 2025, los EAU mantienen una calificación de “no libre” en términos de participación política, con procesos electorales para el Consejo Nacional Federal que carecen de competencia real y leyes estrictas que limitan la libertad de expresión y asociación.

Asimismo, la propia ministra Al Hammadi recordó en Davos que, si bien la IA ayuda a su gobierno a informar la toma de decisiones para ganar agilidad, la decisión final permanece siempre en manos humanas bajo los principios del Estado, reafirmando un modelo de gobernanza vertical donde la eficiencia técnica goza de prioridad pero la apertura política no es un objetivo de referencia.