La población inmigrante continúa creciendo con fuerza en España. Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística el 1 de octubre de 2025, el país alcanzó los 49,4 millones de habitantes, de los cuales 9,8 millones nacieron en el extranjero. Esto supone 2,5 millones más de residentes de origen foráneo respecto a finales de 2021.
Desde septiembre de 2024, la inmigración se ha consolidado entre las principales preocupaciones de los españoles, según las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). En el barómetro de noviembre, un 18,9% citaba este tema como el mayor problema de España, un porcentaje solamente superado por el 40% que se refería a la vivienda y el 19,2% que aludía a los problemas políticos.
La menguante inclusión de los residentes extranjeros
¿Qué dicen los indicadores económicos? La tasa de paro de la población extranjera es del 18,2%, claramente por encima del porcentaje que se anota la población autóctona (11,6%), lo que supone una brecha de producción equivalente a 5.100 millones en concepto de salarios. Además, desde el año 2023, la tasa de actividad de los españoles (80,2%) se sitúa por vez primera por encima de la de los extranjeros, que de hecho se viene reduciendo y ha pasado de superar el 84% a situarse en el 79%, el peor registro en veinte años.
En este contexto, la dimensión económica es clave para la aceptación social de la inmigración. Con esta premisa, Foro Regulación Inteligente (FRI) ha llevado a cabo una encuesta pionera sobre inmigración e inclusión laboral, dirigida tanto a empresarios y autónomos como a trabajadores extranjeros. El resultado es un estudio disponible en este enlace que ofrece una radiografía directa de los principales desafíos económicos vinculados a la inmigración en España.
¿Qué opinan los inmigrantes?
De acuerdo con el sondeo, el 57,2% de los extranjeros ven “difícil” o “muy difícil” encontrar un empleo. Los factores que explican este pronunciamiento son varios: un 21,6% alude a la “falta de papeles”, el 20,4% cita la “desconfianza”, el 20,2% refiere la ausencia de “redes personales”, el 19,8% menciona el “idioma” y el 18% habla de la “burocracia”. Con todo, muchos de estos retos se solapan y, por ejemplo, el 66,8% de los encuestados dice haber lidiado con problemas burocráticos.
El 60% considera que las empresas están “muy” o “bastante” abiertas a contratar a trabajadores extranjeros. En cuanto al trato recibido en las empresas, un 83,8% cree que es justo “siempre” o “casi siempre”, mientras que un 57,4% dice no haber experimentado ninguna circunstancia de discriminación en el trabajo, frente al 33,6% que la ha vivido “alguna vez” y el 9% que lidia con ella “con frecuencia”. La valoración general de su experiencia laboral por parte de los inmigrantes es “muy positiva” o “positiva” en el 45,4% de los casos y “muy negativa” o “negativa” para el 25%.
El 75% de los empleadores lamentan el exceso de trabas
De entrada, un 87% de los empresarios y autónomos hace una valoración “positiva” o “muy positiva” del trabajo que desempeñan los inmigrantes. Sin embargo, el 33% de los empleadores considera que contratar a trabajadores nacidos en el extranjero es “muy difícil” o “difícil”. Al preguntar por las principales dificultades, destacan la “falta de perfiles” (23%), el “idioma” (22%), la “burocracia” (20%), la “validación de títulos” (19%) y el “temor a sanciones” (16%).
“Estos resultados confirman que, a menudo, el problema no radica tanto en la voluntad de contratar como en la complejidad del proceso, que desincentiva la formalización de algunos empleos o retrasa la incorporación de trabajadores cualificados”, apunta FRI.
De hecho, el 75% de los empresarios y autónomos sondeados lamenta el exceso de trabas y considera que la legislación vigente dificulta “algo” o “mucho” la contratación de inmigrantes, frente a apenas un 25% que opina que la facilita.
En la misma línea, un 63% declara que han rechazado contratar a trabajadores extranjeros por motivos administrativos, de modo que oferta y demanda de empleo no terminan de encajar por la existencia de este tipo de obstáculos burocráticos.
Preguntados por mejoras que reviertan la situación, un 25% de los empleadores pide facilitar la “homologación de títulos”, mientras que un 22% aboga por simplificar los trámites de extranjería y de contratación y otro 22% de los encuestados pide incentivos fiscales.
Futuras investigaciones
La encuesta constituye la primera fase de un proyecto más amplio de Foro Regulación Inteligente dedicado a analizar la evolución de la integración laboral de la población migrante en España y a formular propuestas concretas de reforma administrativa y normativa.
El próximo estudio enmarcado en el proyecto se publicará a mediados del mes de marzo en 2026 y ofrecerá una hoja de ruta para modernizar el sistema y adaptarlo a las necesidades de una economía en transformación.
Para descargar el informe, haga clic aquí.