El documento Smarter Regulation presentado en 2024 por el gobierno británico introdujo en la conversación política de las islas la necesidad de reformar el entorno regulatorio para promover la innovación, inversión y crecimiento económico. Aunque el sistema regulatorio se considera un modelo a nivel global, las complejidades y costos acumulados a lo largo del tiempo dificultan cada vez más el desempeño empresarial. El informe se compone de cuatro grandes bloques.
1. Diagnóstico del sistema regulatorio actual.
El documento destaca que muchas empresas consideran la regulación un obstáculo relevante, con costos que representan hasta el 3-4% del PIB. Hay más de 100 organismos reguladores, lo que genera confusión y duplicación de responsabilidades. Además, se identifican problemas como la aversión al riesgo de los reguladores, la falta de cooperación entre organismos y su limitada capacidad técnica para abordar sectores innovadores.
2. Principios y objetivos de la reforma.
El enfoque propuesto busca adoptar una “mentalidad de servicio” entre los reguladores, que deben centrarse más en facilitar la actividad empresarial e innovadora. Los “Diez Principios de Regulación Inteligente» codificados por el gobierno británico incluyen puntos como la transparencia, colaboración, proporcionalidad y fomento de la innovación. También se prioriza un marco de evaluación de desempeño basado en el impacto económico de los reguladores y la creación de herramientas como un «Registro de Reguladores» y una «Plataforma de Regulación Abierta» para simplificar el acceso a información regulatoria.
3. Medidas clave propuestas.
El gobierno planea implementar un «Marco de Desempeño del Deber de Crecimiento» para monitorear cómo los reguladores impulsan la innovación y el crecimiento. Además, se fortalecerá la rendición de cuentas mediante la creación de un Consejo de Reguladores, revisiones estratégicas periódicas y canales de apelación claros. Para mejorar la interacción con las empresas, se desarrollarán servicios centralizados de información y soporte regulatorio.
4. Ejecución y próximos pasos.
El documento subraya la importancia de integrar a los reguladores en la transformación cultural hacia un modelo colaborativo y ágil. También prioriza la mejora de habilidades regulatorias mediante programas de capacitación y segundos en colaboración con la industria. Asimismo, asegura que estas reformas no comprometen los estándares ambientales ni de protección al consumidor.
En conclusión, el documento propone un enfoque integral para transformar el marco regulatorio británico en un catalizador de crecimiento económico, innovación y competitividad, maximizando las oportunidades post-Brexit. Se puede consultar en este enlace.