A menudo hablamos del problema de la sobrerregulación en términos macro (ofreciendo estimaciones de su impacto total) y micro (estudiando su efecto concreto en un determinado ámbito de actividad). Menos habitual es el análisis comparado, que pasa por poner frente a frente a las industrias más reguladas y a los sectores con menos intervención burocrática.

Ese es el ejercicio que ha hecho Antony Davies. No hablamos de un analista cualquiera, sino de uno de los investigadores más prestigiosos del Mercatus Center, think tank vinculado a la George Mason University. Pues bien, Davies ha encontrado los diferenciales en materia de productividad que aparecen reflejados en el siguiente gráfico.

Si nos referimos a la producción por trabajador, el aumento observado de 1997 a 2010 ha sido del 63% en los sectores menos intervenidos, casi duplicando el 33% de las industrias menos controladas. El patrón es muy similar cuando estudiamos la producción por hora: 64% en el primer caso, 34% en el segundo. Además, resulta interesante ver que el coste laboral de los primeros sectores bajó un 4%, frente al 20% de aumento en los ámbitos más regulados.