¿Cumple Donald Trump su promesa de simplificar el marco regulatorio?

En su carrera a la Casa Blanca, el hoy presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió una reforma profunda del entorno regulatorio. Durante la campaña, el empresario defendió que cada nueva norma emitida debería aparejar la abolición de alguna regla vigente y denunció el elevado coste que tienen las regulaciones aplicadas por el Gobierno federal.

¿En qué han quedado aquellas promesas? Ésa es la pregunta que se ha hecho el American Action Forum, un think tank creado en 2010 y encabezado por Douglas Holt-Eakin, que fue director de la prestigiosa Oficina Presupuestaria del Congreso de Estados Unidos.

Según el informe que ha elaborado dicha entidad, el Ejecutivo de Trump ha replegado un 92% la emisión de nuevas regulaciones en comparación con la media para el período comprendido entre 1994 y 2016.

Además, el nuevo Ejecutivo ha abolido más del 60% de las regulaciones emitidas por el complejo entramado de agencias y entes que emanan del Gobierno federal estadounidense.

También se reducen los continuos cambios y revisiones a reglas ya aprobadas. “A lo largo del período analizado, el Ejecutivo promedio modificaba unas 190 normas al año pero, en su primer semestre, el Gobierno de Trump solamente ha introducido cambios en unas 39 normativas”, explica el informe.